sábado, octubre 21, 2006

miércoles, julio 12, 2006

¿Cuánto conoces a tu gente?

¿Cuánto conoces a tu gente?

Te propongo que te tomes unos minutos para reflexionar sobre algunas cuestiones relacionadas con tu negocio, con tu gente, guiado por una serie de preguntas. Como seguro tendrás más de una, haz el ejercicio las veces que corresponda. Esto mismo te sirve para profundizar en tu cliente, en tu mando, en tu pareja o en tu hijo.

Los lideres deberían estar constantemente buscando maneras de relacionarse mejor con su gente, ayudarlos en aquello que consideran importante para nuestras empresas y para ellos mismos, proveerles la debida orientación, ayudarles a enfrentar sus problemas, etc... Pero, ¿nos tomamos el tiempo de llegar a conocerles? Solemos pensar que son "extensiones nuestras"... que tienen las mismas necesidades nuestras, cuando son personas independientes y únicas, con sus propios pensamientos, sentimientos, fortalezas y debilidades, metas y sueños.Nos preocupa no saber cómo llegar y establecer una conexión profunda y auténtica con ellos, para poder ayudarlos a decidir y apoyarlos en sus decisiones. Vivimos repitiendo frases como "Es un vago "; "Lo trato como VIP y se queja constantemente"; "va a su bola"; "No tiene límites en su peticiones "; "Está en otra"; "Le dedico el tiempo del mundo y no me escucha"; etc... Esta desorientación e impotencia es consecuencia directa de lo poco que conocemos a quienes comparten nuestro entorno laboral.En el conocimiento de nuestros colaboradores, reside totalmente el éxito de nuestro negocio. Lo mismo que en la educación de un hijo, descubrimos que esto no es más que un proceso de descubrimiento que permite a los padres explorar, canalizar y potenciar las virtudes y potenciales de los mismos. El primer paso para educar a un hijo es descubrirlo como persona: quién es; qué le apasiona; a qué le teme; en qué se destaca; con qué sueña; qué le cuesta; qué espera de la vida; cómo se ve a sí mismo y a su entorno.

Un líder que conoce muy bien a su gente está mejor preparado para estar; dar; entender; apoyar;acompañar; contener; orientar y estimular

Cuando un líder conoce las habilidades de su gente, puede apoyar su vocación y orientar mejor su formación profesional. Cuando conoce sus intereses, puede motivarle mejor. Cuando sabe "en qué anda" puede prevenir una mala experiencia. Cuando tiene claro qué le depara el futuro puede aconsejarle para decidir prudentemente. Cuando comprende sus temores, debilidades e inseguridades, está en mejores condiciones para ayudarle a enfrentar sus diferentes desafíos: profesionales, económicos, sociales y laborales. Conociendo más a su gente se puede lograr una presencia mucho más impactante en su vida.

Estas primeras son relativamente fáciles...


¿Qué vino prefiere? ¿Cuál es su ocupación/pertenencia (coche/libro/deporte) favorito?¿Quién es su mejor amigo? ¿En qué tareas de la oficina le disgusta colaborar: rellenar informes, ordenar su mesa, contestar el teléfono?¿Qué tarea le gusta realizar?

Estas otras son algo más difíciles...

¿Para qué es bueno? (¿llega fácil a las personas? ¿Tiene memoria prodigiosa? ¿Es encantador en las reuniones?) ¿Para qué es malo? (¿conduce temerariamente? ¿Comete muchos errores de ortografía? ¿ cuenta mal los chistes?)¿Qué le digusta de la gente?

Las siguientes son aún más complicadas...
¿Qué le enfada? ¿Qué le motiva? ¿Qué le avergüenza? ¿A qué le teme?Si pudiera pedir tres deseos ¿qué piensas que pediría?

Y hay un último grupo realmente arduo...

¿Cuál seria su mayor alegría? ¿De qué logro se siente más orgulloso/a?¿Hasta dónde sería capaz de mentir para que tu no le descubras sus debilidades?¿Ya tuvo alguna desagradable experiencia? ¿De qué tipo? ¿Qué percepción le quedó?¿Qué persona fuera de la oficina influye más en él/ella?

Más allá de la cantidad de preguntas que puedas responder con exactitud, hacértelas te ayuda a clarificar algo importantísimo: en esto de ser líder, nadie nació sabiendo... y hay mucho por descubrir y aprender! Si te comprometes con el proceso de conocer a tu gente (y a la vez conocerte como líder), tu gente se sentirán más aceptados y respetados como personas, y tu podrás ejercer tu rol con menos impotencia, sentimientos de culpa, temores, cuestionamientos e incertidumbres.


Lo encontré en la red y me gusto mucho
FRASES que llevan al éxito

“Recuerda que en el presente es donde está el secreto. Si prestas atención al presente, podrás mejorarlo. Y si mejoras el presente, lo que sucederá después también será mejor”
Paulo Coelho

“Quien no siga el juego de los mediocres, tal vez se quedará con uno o dos amigos, pero su espíritu surcará cielos más altos”
Carlos Cauhtémoc Sánchez

“Nada hay que nos pueda impedir elevarnos y mejorarnos, y nadie puede detener nuestro progreso más que nosotros mismos”
Thomas Hamblin

“Cuando alguien, que de verdad necesita algo, lo encuentra, no es la casualidad quien lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello”
Hermann Hess

“La gente a la que le va bien en la vida es la gente que va en busca de las circunstancias que quieren, y si no las encuentran, se las hacen, se las fabrican”
Bernard Shaw

“Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender”
A. Graf

“Todo lo que somos o todo lo que no somos es el resultado de nuestro propio esfuerzo o de nuestra propia inacción”
Max Heindel

“Es común considerar el fracaso como el enemigo del éxito. Y no es así. El fracaso es quizás un maestro cruel, pero inmejorable, que nos conduce al éxito, si es que somos capaces de preguntarnos ¿por qué fracasé?, y de escudriñar hasta encontrar la razón”
T.J. Watson

“Si algunas veces se reciben nuestros esfuerzos con indiferencia, no nos descorazonemos; el sol da un estupendo espectáculo al amanecer, y, sin embargo, la mayoría de los espectadores siguen durmiendo”
E.F.T

“Las personas exitosas triunfan porque aprenden de sus fracasos”
Bettina Flores

“Comienza a realizar aquello que sueñas poder hacer. La audacia encierra genio, poder y magia”
Goethe

“El pesimista se queja del viento, el optimista espera que pase y el realista ajusta las velas”
Susana Mayorga

“Siempre estoy haciendo aquello que todavía no puedo, para intentar aprender cómo hacerlo”
Vincent Van Gogh

“El mejor placer de la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer”
Walter Bagehot

“Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente”
Peter Drucker

“Para crecer hay que renunciar temporalmente a la seguridad”
Gail Sheehy
“Es preferible tener a una persona trabajando contigo que tres personas trabajando para ti”
Anónimo

“No existe límite para lo que gente trabajadora, corriente y sencilla puede lograr si se les da la oportunidad y la motivación para que hagan lo mejor que pueden”
Sam Walton



“Nadie sabe de lo que era capaz...hasta que lo intenta”
Publio Siro

“Si en tu trabajo no hay nada especial, no importa lo mucho que te esfuerces, no se darán cuenta de que existes y eso significa que tampoco te pagarán mucho”
Michael Goldhaber, Wired

“Los líderes deben estar lo suficientemente cerca para relacionarse con su gente, pero lo suficientemente lejos delante de ellos para motivarlos”
John Maxwell

“Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”
Paulo Coelho

“No hay perfección sin esfuerzo. Los mediocres jamás cosechan rosas por temor a las espinas”
José Ingenieros

“La suerte es un plato de tres ingredientes: preparación, opción y acción”
Renny Yagosesky

“En tu relación con cualquier persona: pierdes mucho si no te tomas el tiempo necesario para comprenderla”
Stephen R. Covey

“La gente capaz de obtener los resultados deseados no trabaja bajo órdenes. El hombre trabaja mejor cuando su mano está libre”Philip Kotler

“Cuando un hombre planta árboles, bajo los cuales sabe que no se sentará, ha empezado a descubrir el sentido de la vida”
Elthon Trueblood

“Los líderes deben movilizar a las personas. Lograr que se apasionen con algo que nunca han visto; algo que, a veces, aún no existe”
Rosabeth Moss Kanter

miércoles, mayo 17, 2006

Amor mío, no te vayas



Te vi venir hacía mí ¿ Por qué no te abracé? llevaba tanto tiempo preparándome para esos momentos y sin embargo me sentí ridículo, torpe y falto de ideas. No era capaz de articular palabra alguna. ¿Qué me está pasando?. Planee minuciosamente que debería decirte: lo mucho que te extrañé; cómo te eché de menos. Eran casi veinte años y parecía que sólo me hubiera ausentado unos minutos. ¡Estabas tan hermosa! ¿Por qué nadie puede ser como tú? Tu mirada, fue el principio de mi amor por ti, nadie me volvió a mirar así. ¿Cómo se hace para no amarte?, siempre tan sutil, vivías por delante de mi ¿Cómo puedo no adorarte? Llevo marcado tu sello a fuego dentro de mi. Todo lo aprendí a mirar con el color de tus ojos. Siempre tuve miedo de volver, ya que sabía que si lo hacía te buscaría y me enfrentaría a que no quisieras hablar conmigo, tenía miedo de la realidad del paso del tiempo. Siento envidia de quienes te pueden mirar a los ojos, de quien pueda pasar una noche a tu lado y despertarse abrazado a ti. Tengo un tremendo agujero en mi pecho, ganas de gritar, de llorar. Yo que podría escribir un tratado de la soledad, de la que todo el mundo habla, pero pocos la hemos vivido en profundidad, teniendo la seguridad de que nadie abrirá la puerta de tu habitación. De saber que a pesar de estar postrado, no esperas a nadie que te alcance un vaso de agua, o que te apoye la mano en la frente para aliviarte la fiebre. Aunque haya sido sin querer, soy consciente del daño que te cause con mi irresponsabilidad, pero te aseguro que lo pagué caro,... muy caro, y espero que en el infierno me lo descuenten. Cuando llega la hora de los fantasmas, estos no dejan de recordarme que tuve tu amor y lo desprecié. Te extraño mucho vida mía. Nosotros que ya no tendremos a Virginia, ni a Marcelo ya no podremos dormirnos abrazados; ya no envejeceremos juntos, nuestros sueños se nos han escurridos de entre los dedos. Hasta el sol parece menos brillante, desde que sabe que no estás junto a mi. Ya nada fue igual desde que nos conocimos, ni cuando nos separamos. Aprendí que el amor no tiene una dimensión, que es capaz de disculpar inclusive la falta del ser querido a nuestro lado, es el adiós sin ausencia, porque ese otro sigue enquistado dentro de uno. Mi vida comenzó un día de mayo, en la fiesta de fin de curso, en el mismo instante que te vi venir, Ana nos había emparejado para bailar, reconozco que no había reparado en ti, para mí eras una muchacha flaca, desgarbada como tantas otras compañeras de clase. En el momento que te rodeé la cintura, algo me golpeó brutalmente, más tarde supe por tus labios, que para ti también el tiempo se detuvo fugazmente, que el mundo dejó de girar, sabemos que fue sólo un instante, sólo los dos nos dimos cuenta de los fuegos de artificios que explotaron a nuestro alrededor. Todo me indicaba que algo importante me acababa de suceder, no hizo falta que transcurriera mucho más tiempo, para saber que pasabas a formar parte de mi vida de una manera indeleble. Nos quisimos de una manera total.. Nos dimos cuenta del dramatismo de que en el amor nadie puede remplazar al ser querido. ¿Porqué tengo que estar lejos de ti? Un día volví sin avisar, recorrí las calles del pueblo, la calle detrás de la iglesia; el parque, todos esos lugares que recorríamos juntos en el tiempo del amor posible, iba a esos lugares que me hablaban de ti. En cualquier momento me parecía que ibas a surgir de detrás de cualquier esquina. Grité tu nombre en un aullido interminable, pero no podías oírme, estabas lejos de mí Sólo necesitábamos nuestras miradas para comunicarnos, buscaba con ansiedad el calor de tu piel y me acurrucaba junto a ti, adormeciéndome envuelto en la luz de un sol reconocible. Nunca nadie me deseó tanto como tú, ni nunca desee a nadie como a ti. Me bastaba compartir el entorno. Yo que te juré mil veces que no podría vivir sin ti, me obligue a hacerlo. Me ofrecieron aquel contrato blindado en los Países Arabes y me dejé deslumbrar por el oropel. Te ofrecí irnos juntos, pero yo sabía que no podías abandonar a tu padre enfermo, postrado por una enfermedad maldita. Hoy que lo miro retrospectivamente me doy cuenta de lo brutal de mi insensatez. Me despediste con tus enormes ojos vidriosos, me pediste que no me fuera, que me necesitabas. Tus ojos denotaban que presentías algo tremendo. Yo tenía mil excusas, hablaba de que las oportunidades pasan una vez en la vida, ¿De cuál hablaba? Subí al avión cargado de sentimientos heroicos, de sacrificios por "nuestro futuro". Repetía una y otra vez que ya no hay distancias. No me había ido aún y ya planeaba mi regreso. Veía a la gente del pueblo con los ojos llenos de admiración escuchando mis mil anedoctas, me veía recorriendo el puerto con mi coche de lujo y sentía los murmullos comentando lo valiente y listo que era. Es tan sencillo perder el contacto. Cambié de dirección dos veces y ya no recibí más correspondencia tuya. Todo se complicó, los problemas laborales, no me fue fácil, estaba en otra cultura, lo que tendría que haber sido una autopista, se convirtió en un camino áspero y pedregoso. Ya en estos momentos me hubiera conformado con compartir el mismo espacio contigo, mis noches se llenaban de tu recuerdo, te veía en el desayuno, compartías mis reuniones de trabajo, mi almohada guardaba la forma de tu presencia. Reiteradamente me recreaba con tu mirada de paz obsenvandome interminablemente, con la suavidad de tus manos acariciándome tal cual joya preciosa. A pesar de que no me lo digas, hay destellos de tu mirada que nunca se los podrás dar a otro, fueron míos y seguirán siéndolo. Tengo muchas cosas tuyas que ya no podrás repartir, tengo el sabor de tus besos pegado a mis labios. ¿Estarás pensando en mí? Te extraño tanto. El pueblo a crecido, curiosamente recibía saludos, pero no despertaba ninguna emoción mi presencia , pregunté vagamente a mis amigos por ti, y no me supieron decir nada que no supiera, te sabía casada, pero ocultaba que deseaba verte una vez más. Una mañana no resistí más y decidí buscar tu apellido en la guía telefónica, tu madre ni siquiera reconoció mi voz, cambiada seguramente por mis largos años de exilio voluntario. A pesar de decirle que era compañero un de la Universidad, casi sin pedírselo me contó que estabas casada con un ingeniero, que había estudiado junto a ti y que tenían dos hijas hermosas. Me inundó la desazón . Dudé, pero al fin marqué tu número de teléfono que me dio, quería oír una vez más tu dulce voz: ¿Dígame?, y el vaso que tenía en la mano se estrelló violentamente contra el suelo, estiré el cuello, ya que debía tragar la maraña de nervios que me oprimían la garganta y no me dejaban articular palabra alguna, del fondo de mi ser escuché una voz muy débil que no reconocí como mía: - Soy Luis ¿ puedes hablar?-, El largo silencia me hacía percibir como revolvías en tu memoria, buscando, recorriendo todos estos años -¿Cuándo volviste?- ¿Por qué lo haz hecho?, veinte años son muchos, muchos años. Las preguntas y las repuestas se sucedían alocadamente sin orden alguno. Me contaste que te casaste con Francisco, el chico aquel de pecas que tenía fama de empollón, de tus hijas, de tus éxitos profesionales. Yo no atesoraba muchas felicidades, pero no quise ser más explícito, deseaba verte, saber que habían depositado todos estos años sobre nuestra piel, a pesar de insistirme que no procedía, apele a tu curiosidad y aceptaste reunirte conmigo en el bar aquel.... Por fin podía disfrutar con tu imagen real, siempre quise saber como te había modelado el paso del tiempo, comprendí a Ulises cuando lo tuvieron que atar al palo del barco para evitar el ir tras las bella sirenas. ¡Estabas tan hermosa! más aún que en mis recuerdos. Te acercaste y me ofreciste la mejilla, nos sentamos ante dos tazas de té con limón. Me observaba y te observaba. Apreté muy fuerte los ojos para guardar el instante como me enseñaste. Seguimos de la misma manera resumida y atropellada contando cómo habían sido estos años de ausencia física. Los míos fueron más sencillos-me respondiste recorría la playa esperándote y el horizonte cada vez se me antojaba más lejano, no quería ver a nadie, todo el mundo se empeñaba en presentarme muchachos "disponibles", animándome a salir con ellos, hasta que un día me corté el pelo al cero, me vestía como otro de ellos para no parecerle apetecible a ninguno, pero el tiempo fue pasando, endureciéndome, y me volví más realista. Yo mientras tanto, me retorcía en mi asiento como la ostra a la que le exprimen limón antes de que la devoren. Debería respirar, ya que hacía rato no lo hacía. Declaraste sentirte halagada de que te siguiera queriendo, es bonito que te quieran así, aunque estén lejos, (no hablabas en plural). A pesar de llegar en un momento de crisis en tu autoestima, de una manera casi brutal me aseguraste que ya no sentías nada por mi. Hoy que lo pienso, tus besos en esos momento fueron ásperos, pero como eran tuyos yo los creía, y me bañaban de ilusiones. Tus palabras no les ayudaban . Era consciente del rencor que me guardabas y buscabas la revancha al dolor que te había causado, Yo quería dártela, quería acabar lo antes posible con la deuda que había contraído, estaba tan dispuesto a dejarme humillar que ni siquiera te lo tomé en cuenta, podrías haberme pedido mil vejaciones más y las hubiera soportado. Eras todo lo que ambicionaba. Me parecía a ese árbol que espera al otoño que lo deshojara completamente. Creo que nunca sabrás de lo que hubiera sido capaz de hacer por ti. Yo te seguía adorando. Veinte años atrás hubiera dado parte de mi vida por seguir a tu lado, ahora te hubiera dado lo que me queda de ella por obtener una mirada de complicidad.
Me dijiste que tenías un compromiso y que te tenías que ir, me pediste que por favor no te llamara más, que ya no te interesaba nada de mi vida , que podía compromer la excelente salud de tu hogar.
En un gesto que revolvió aún más los recuerdos, me ofreciste la mejilla, te la besé muy suavemente y hubiera querido prolongar indefinidamente ese instante. Me escondiste la mirada, pero vislumbré un brillo húmedo, te diste la vuelta y comenzaste a alejarte con paso apresurado. Quise carraspear, tenía la garganta reseca, notaba un picor en mis ojos. Por segunda vez en mi vida la distancia se agrandaba inexorablemente entre nosotros. Me dispuse a esperar a que antes de perderte entre la multitud, sabía que volverías la cabeza y me saludarías con tu mano al viento, pero no... no te diste la vuelta. Cielo, ya no puedo presumir de conocerte , de saber de tus sentimientos. ¡Por favor! Amor mío, no te vayas, no me hagas esto, tengo tantas cosas que contarte, se me olvidó hablarte de esta enfermedad maldita que me corroe las entrañas y que no me permitirá finalizar este año.. ¡ven por favor! te necesito tanto. Una racha de viento helado me indicó que el invierno se acercaba a pasos agigantados, -¡Estos malditos retorcijones! - tengo que abrigarme, me esperan días muy fríos.

Nos hemos comprado un Toyota Prius


Estaba convencido que nunca un coche me ilusionaría más que el primer coche que he comprado en mi vida, aquel Renault 4L, al que llamaba cariñosamente “Carlota” y que me acompaño en los primeros años en España.

Con Mary decidimos que nuestro próximo coche seria el “último” que compraríamos, ya que más o menos nos duran diez años, usamos poco el coche, hace años que hasta para ir al aeropuerto, voy en taxi y solo Mary para ir al campo de golf y ya que siempre llevamos o traemos algo del barco, lo llevamos al muelle que esta a 300 metros de casa y algún viaje a comprar al Corte Inglés.

Por eso queríamos una especie de capricho, nos había gustado la explicación que daba nuestro amigo Julio, al respecto y el Mercedes CLK llenaría este gusto.

Como pasa demasiado a menudo, Mary que visito la casa Mercedes con los ojos inundados de alegría, con todas las ganas de comprarlo, se llevo una desilusión con la poca ganas que pusieron en la venta, ni siquiera la llamaron para decirle que colores tenían disponibles y como la tenemos en la planta baja de donde vivimos, quiso ver el Toyota Lexus, que es el coche que le “hace” competencia y vino encantada, yo insistía que lo comprara, pero ella insistía en que no lo compraría hasta que yo lo viera, todo el mundo sabe que no me motivan los coches, pero tuve que acceder y fui a verlo: el coche es hermoso, asientos de piel, todos los detalles terminados con un lujo delicado, que el volante se “guarda” cuando apagas el motor para que sea más cómoda la entrada/salida del coche, etc.

Pero el vendedor, que nos conoce mucho, aparte de vendernos los últimos tres coches, todos los días nos saludamos, tomamos café, etc. Al ser vecino. Nos contó que estaba encantado con el PRIUS, el coche híbrido de Toyota, que no hacia ruido, que elegía entre motor atmosférico y el eléctrico (¿?), con el sonido espectacular que le daban los 9 altavoces, su consola de ordenador táctil, que por novedad me acerque a verlo mientras Mary seguía hablando del Lexus, me encanto su línea futurista y me puse a leer el folleto, hasta que me debe haber visto cara intrigante, ya que nos llevo a dar una vuelta y me dejo conducirlo: es otro concepto de coche, no tienes que introducir la llave en ninguna cerradura, el desactiva las cerraduras de las puertas cuando te acercas y la detecta en tu bolsillo, para permitirte encenderlo, lo enciendes y no se oye nada de nada, solo notas el tablero y la pantalla de “ordenador” iluminada, sales del aparcamiento y sigue sin notar vibración, ni ruido alguno, no tiene cambios, sus frenos ABS y eléctricos le dan una seguridad extraordinarias, su radio y su ecualizador que se dominan con la consola, es espectacular, te marca el consumo contastemente y este es cero a pesar de estar caminando ya que hasta cuando retiene en bajadas, se cargan las baterías, es otro concepto de coche, quedamos encantados, con decir que por la tarde hicimos el trato y mañana por la mañana nos lo dan matriculado. Estoy ilusionado quizás más que con la Carlota.

Jorge Boedo

sábado, abril 22, 2006

Mi venida a Canarias

Estaba leyendo la nueva publicación "Cambio 16" y en el ángulo de una página encuentro un aviso que decía: "Buscamos al mejor vendedor de informática de Asturias". ¿Por que me buscan? me preguntaba y de inmediato escribí, la curiosidad no me dejo otra opción.
Me llamaron por teléfono para quedar en una entrevista el jueves por la tarde, yo vivía a 100 kilómetros de Oviedo, con una carretera peligrosa, serpenteante en medio de las montañas.
Ese día para colmo, visitaban la ciudad de Castropol, a 60 kilómetros de mi querida residencia en Luarca, las princesas y la "Voz de Asturias" me recordó que no podían enviar a nadie, que si les podía cubrir las noticia. Yo era corresponsal en Luarca y me utilizaban para todo el occidente asturiano, debido a mi movilidad y porque no, al interés que siempre ponía por estos temas, no era momento para no coger la responsabilidad.
para colmo de males, se retrasaron y no me anime a decirles que si no cumplían el horario previsto, me debería ir a la entrevista de trabajo en la capital. Como vi. que temblaban solamente de saber que no les cubriría la noticia, decidí esperar y cuando saque el primer rollo de fotos, salí disparado a la reunión.
La reunión fue cordial, un señor de unos 50 años, que sabia lo que tenia entre manos, con una chaqueta de twed marrón, de muy buena calidad. Meses más tarde, este detalle se repetía con mucha claridad, ya que miraba la foto de Interviú, que mostraba una ventanilla del avión que había estrellado contra la antena de la TV en el monte alrededor de Bilbao, con muchos muertos, entre ellos este señor y la chaqueta asomaba por esta ventanilla.
Me llamaron por teléfono desde Madrid, que querían continuar la entrevista de trabajo, me pedían que me desplazaran con todos los gastos pagos y allá fui.

reconozco que el edificio de NCR en la madrileña calle Albacete, me impresiono, los primeros guardias de seguridad privado que veía, cámaras por todos lados, coche fabulosos en la entrada, todo el mundo impecablemente vestidos. Me invitaron a comer en el comedor de empleados, el primero que veía y mejor que muchos restaurantes. ¡Alucinaba por momentos!

Los test de inteligencia espacial, se me daban muy bien, no en vano era miembro de Mensa con muy alta puntuación que casi alcanzaba a Kant. Los veía detrás de los cristales de la oficina donde estaba y no daban crédito que solamente usara 5 minutos en resolverlo, cuando me daban 20 minutos.
7 largas horas de entrevistas y test, me tuvieron y con el tiempo contado para llegar a mi vuelo de regreso me entrevisto Arturo Rodríguez, el Director nacional de Industria.
Fue rápidamente al grano, me dijo que a pesar de haber alcanzado una de las mejores puntuaciones de un candidato, que el estuviera involucrado no me daba el puesto de Asturias, ya que NCR me necesitaba en Canarias. ¿ donde estaba esto? en la escuela no me enseñaron geografía del archipiélago Canario. Pero yo estaba allí , más bien por novelería, ya que me encontraba a gusto en Olivetti, acababa de ganar otro viaje a Paris, sentía que estaba bien pagado con mis 66 mil pesetas de sueldo, que con comisiones podía alcanzar los 130 mil pesetas ...y con 16 pagas. Gastos aparte, en fin que me sentía el amo en ese año 1984. - Pero en lugar de las 84 mil pesetas que ofrecíamos por el puesto en Asturias, le ofrezco 126 mil en Canarias- me soltó el señor Rodríguez, -pero que va, tengo que desplazarme-, NCR le paga el traslado de la casa, me respondió. Debo estar en cursos varios meses sin cobrar comisiones. Le damos 107 mil pesetas en concepto de comisiones a fondo perdido, mientras se encuentre en formación. ¿Y de que murió el que estaba en la cama que yo debo ocupar? - No había nadie, hay un vendedor actualmente y con Uds. serán dos y deberán repartirse la zona. ¿Y cuanto gano el año pasado el vendedor que esta allí, para que me sirva de referencia?. Cogió el teléfono, llamo y dijo que le alcanzaran la declaración del vendedor de Canarias. Cuando la recibió, me la entrego directamente y veo muchas líneas y al final 7 millones doscientas mil pesetas ¿Alguien podía cobrar esa cantidad por vender en España? Quede sin habla.
Cuando llegue a casa y le contaba a Mary el disparate de que querían que me fuéramos a vivir a Canarias, con lo conservadora que fue toda la vida, daba por sentado la negativa. ¿Cuando nos debemos ir? ¿Que? no podía creerlo, pero no gaste la semana que me ofrecieron para pensármelo, al otro día estaba diciendo:-¡SI!-.
Es curioso, llame a mi jefe en Olivetti y le dije que debía hablar con él, para lo que me desplace a Oviedo, no sabia como enfrentarme a él, hacia 4 años que era el que más vendía, siempre me decía que si no fuera por mis cifras , el no llegaba a sus números. Gran decepción, ¿me firmas el finiquito? y te pagamos hasta fin de mes y no necesitas trabajar más. Tengo cosas a medias. No importa, déjalo todo. Estaba hablando con su mejor vendedor y prácticamente me estaban empujando a irme. Yo alucinaba, poco más tarde comprendí que Olivetti estaba tocada de muerte, que solo quería deshacerse sin nada de ruido , de sus empleados, les ofrecí una oportunidad de oro.

El caso es que me encontraba en la calle y me decía, si ahora me pasa algo, me rompo una pierna o cualquier desgracia, estoy sin empleo hasta Septiembre que me debía incorporar a la delegación de Canarias.