viernes, diciembre 12, 2008

Fuimos a jugar golf a Suecia
















Estábamos invitados desde hace mucho tiempo por Krystina y Benny, a quienes Mary los quiere como a hermanos (y ellos a ella) se conocieron en el campo de golf, ya que ellos pasan parte del año en la excelente casa que tienen en el sur grancanario y les encanta el golf. Yo he intentado jugar con ellos, pero sin mucho éxito, me pueden y aparte Benny se lo toma muy en serio las partidas y pasa el tiempo riñendo recordándome como no respeto las reglas del juego.
Fuimos a Cophenage, allí nos esperaban para llevarnos en coche después de pasar el larguísimo puente que los separa cuya mitad está por debajo y la otra mitad por encima del agua a Bastad, centro de veraneo de alto nivel económico. Se estaba celebrando el Open de tenis, lujo por todos lados, nunca vi tantos Porshes juntos en mi vida y todo tipo de coche de alto nivel. Allí tiene su casa de veraneo el tío del Rey de Suecia.
Krystina y Benny disfrutan de una casa hermosa, con una vista de la ciudad hasta el puerto, llueve mucho, pero agradable, Disfrutaba en el atardecer junto a Benny en su terraza del canto de los pájaros. En su baño tienen jakuzzi muy grande y en el otra una sauna.
Son solamente 8 millones de suecos ocupando una superficie igual a la de España.
Toda la agricultura esta mecanizada y existe el latifundio, no hay lugar para las parcelas pequeñas, todas son inmensas y todo plantado. El agua es muy barata, ni siquiera tienen contador en casa, tampoco le echan cloro.
Es la tierra de Birgit Nilsson, aunque no la vi, los vecinos recuerdan cuando la Greta Garbo veraneaba allí, su hija aún posee las propiedades. Les pregunte por la gente de la limpieza y es curioso no existen, sin embargo vi a dos muchachos con trajes amarillos fosforescentes encima de bicicletas con una pequeña bolsa de nylon negra y una especie de pinzas largas recogiendo “algo” de la calle, al ver que despertaba mi curiosidad, me dijeron que solamente estaban por lo del torneo de tenis, que sea dicho de paso, Benny perteneció al equipo olímpico sueco.
Nos encanto la belleza de las gentes, de los parques y por supuesto de las casas, no parecen en este mundo.
Les pregunte si habían pobres, Krystina se puso a pensar y me dijo: si que los hay, había un vecino que lo echo su mujer de la casa y que decían que se drogaba, hace tiempo que no lo veo, andaba durmiendo por los parques.
Los campos de golf no tienen vallas y por lo menos uno de los que estuvimos está lleno de árboles frutales cargados de frutas. Los buggys son solamente para los enfermos con prescripción médica, no los alquilan en los campos.
Son muy disciplinados y respetan el medio ambiente, la basura la reparten rigurosamente en dos cubos de basura divido a la vez en cuatro y separan hasta el cristal oscuro del claro y pasa el camión de la basura 3 veces por semana en verano.

Dos detalles: no tienen ejercito y declaran que tampoco lo necesitan, las madres tienen dos años de sueldo pagado por el estado para que cuide a su hijo.

lunes, diciembre 01, 2008

Joshua

El castaño donde se encuentra Joshua






No puedo evitar que de mis ojos rebosen las lágrimas cuando me despierto y lo veo correr hacia mí con sus negras orejas revoleteando al viento.
¡Fue un perro extraordinario!
Hacía valer en toda su inmensidad sus privilegios de niño mimado y caprichoso, no lo queríamos por lo que era sino por lo que nos hacía sentir a su lado, como decía Gabriel García Marqués. No lloramos por él, el llanto es por nosotros que ya no podemos disfrutar de su entrañable compañía.
Estaba siempre a nuestro alrededor, no era preciso llevarlo atado, ya que nunca se alejaba más de cinco metros de nosotros, éramos todo su mundo, lo traje a casa aún con sus ojos cerrados al exterior y cabía en el hueco de la mano, nos debió adoptar como sus padres, ya que fue lo primero que vio y nosotros lo aceptamos como uno más de la familia con todos sus derechos, lo de las obligaciones mejor no tocarlo.
¡Era Joshua! Como repite Mary. Se zambullía en cuanto sentía chocar el ancla con el agua y se ponía a nadar en círculos por largo tiempo, hasta que ladraba para que lo subiéramos al barco, pero no tenia pereza para volver a tirarse si lo hacía algún chiquillo o sentía algún chapuzón y a continuación la misma rutina.
Lo enterramos bajo un hermoso y frondoso castaño en una ladera desde la que se divisa el mar, ese que quiso tanto,
Lo echamos mucho de menos.

Lo duro es comprobar una vez más y no aprendemos que no hay marcha atrás posible.

¡ Cuídate Campeón !, esta vez te fallé, no estoy allí para protegerte, ni para subirte al pantalán desde el agua cuando estabas cansado, ni te cocinaré el pollo, ni siquiera te puedo dar las gambas que te gustaban tanto. Te aseguro que si existe esa otra vida que dicen, te buscaré cuando llegue para que podamos pasear juntos nuevamente como tantas veces lo hicimos en esta vida en la que me has dejado huérfano de tu cariño.

Desic o el placer de trabajar

Es ilusionante poder decidir a los 59 años de existencia y cuando llevamos trabajando más de 40 años de forma continuada, y decidimos que nos toca vivir, en ese momento se le acerque alguien y le diga que la empresa que representa quiere contar con tu colaboración, que debes definir tu puesto de trabajo y cuanto quieras ganar .
Si es una empresa normal, uno dice:- vaya-, pero esa palabra se vuelve pequeña si esa persona se llama Pedro Suárez y su empresa se llama DESIC (http://www.desic-sl.com/) formada por 137 profesionales que supieron sobrevivir 11 años las crisis que le salieron al paso en este mundo tan complicado de las Nuevas Tecnologías y sin prácticamente departamento comercial, decirle que si es apostar sobre seguro.
Estoy orgulloso de mis diez meses en mi puesto de asesor de negocios adjunto al Consejero Delegado de Desic, que me confirma lo que he insistido a menudo de que bastante jodido es levantarse a las 7:00 horas, como para que uno no se divierta con el “trabajo”.