jueves, octubre 21, 2010

Mi abuelo Juan Sosnierz

Patente de invención de su modelo de "llave inglesa" y licencia matrimonial en los EEUU de su primer matrimonio.




sábado, agosto 21, 2010

Regresamos de las vacaciones 2010




Nos empapamos de historia, de lujo, glamour y belleza. Recordaba a mi maestra de primaria como me contaba sobre Pompeya, la ciudad “destruida” por el Vesubio y ahora me dicen que el volcán no la destruyo con su lava, ya que nunca la toco la misma, sino que la sepulto bajo 7 metros de ceniza, “congelándo” el tiempo al año 79 DC. Yo daba por hecho que era una zona pequeñita, pero en realidad es toda una ciudad de 20 mil habitantes, con sus calles y sus aceras con las formas actuales, sus pasos peatonales con la forma de nuestros pasos de “cebra”, sus cañerías de plomo.

Florencia (mi amigo Joaquín siempre habla de ella con admiración y reconozco que me contagio su parecer), la ciudad de Leonardo, de Miguel Ángel y de tantos otros genios, no podía desmerecer a sus hijos ilustres. A pesar del miedo de los alemanes, huyendo de las tropas aliadas que les pisaban los talones, destruían los puentes de les podían permitir que los alcanzaran, pero no se atrevieron a destruir la belleza del Puente viejo. Capri, reina de la Riviera italiana (volvía a revivir las llamadas de las sirenas que ignoro Ulises, tapándose los oídos con cera, en su regreso a casa. Su comercio de lujo, con las mejores boutiques, sus casas de los supermillonarios que dominan el planeta. Vimos la extraordinaria casa que posee Elton John, o la “pequeña” isla en donde fabrico su residencia Bono, el cantante de U2. o la de Greta Garbo, etc.

Lo que me quedo claro es que puedo negociar para que se me entierre en la Catedral de San Pedro, el único problema es si soy capaz de pagar lo que se me pida por permitírmelo.

Los Medici en Florencia recibieron a cambio de dinero, todos los privilegios del mundo de la iglesia, la misma que le reconoció al primer Grimaldi, a cambio de dinero la propiedad del antiguo monasterio (en la foto se ve parte del monasterio original) donde hoy es el Palacio Real, al que entro disfrazado de monje, con una espada escondida entre sus hábitos para matar a sus ocupantes y declararse dueño del mismo.

Estuve hace poco más de dos décadas en el Principado, es increíble lo que ha crecido (hacia el mar y en lujo) sus casas, cada mucho más lujosas, si cabe. Sus habitantes, sus Ferraris y Rolls, ofensivos para un mundo en crisis y con tanta hambre, mientras Mary entraba al Casino de Montecarlo, yo me quede filmando en la puerta, apareció una caravana de coches (no sé quien era) por lo menos vi a 8 guardaespaldas con un despliegue espectacular.

Me sorprendió (si algo me puede sorprender) es que los ciudadanos locales no pueden aspirar a ser policías en su principado, igual que la Guardia Suiza en el Vaticano, ya que son mercenarios a las ordenes del monarca o del Papa en caso de la Guardia Suiza, en caso de follón civil, deben defender al monarca o al papa, antes que al conjunto de la población. Su contrato así lo especifica.

Debo hablar del Voyager of the seas, ya que es un barco con un aforo de 5048 personas, que produce y consume más energía que muchas ciudades. Uno percibe que se mueve, solamente cuando toma puntos de referencia, ya que inclusive cuando se pone en marcha, no hay vibración alguna, ni ruido que delate el cambio de situación. Es el hotel más silencioso que dormí en mi vida. Produce 21 mil toneladas métricas de agua potable al día. Tiene 15 cubiertas y solamente 8,80 metros su calado. Todos sus motores de propulsión son eléctricos, lo que evita junto con sus 4 aletas de estabilización, todo tipo de vibración y ruido. Durante el crucero, por ejemplo se gastaron más de 10 mil kilos de carne vacuna, bastante más de cerdo, mil 500 kilos de langosta, con lo que se tiraba de comida, saciaban mucha hambre del mundo, les aseguro.

martes, junio 08, 2010

Anédocta de Bruce Lee



Bruce Lee era un deportista muy bueno, corría siempre a un ritmo endiablado. Una mañana me dijo: hoy correremos cinco millas, cuando hayamos corrido las tres primeras millas, aumentaremos la velocidad en las dos restante. Cuando comenzamos con la cuarta milla, durante tres minutos estuve bien, pero luego comencé a sentirme agobiado. -Estoy cansado, mi corazón se me sale del pecho, no puedo más, si sigo corriendo, me va a dar un ataque al corazón-. El me contesto: -Entonces: muerete-, esto me enfado lo suficiente como para obligarme a correr el resto.

Cuando fuimos a ducharnos, no resistí más y le pregunte a que se debía eso que me había dicho, que me muriera y me contesto: -Porque estarías mejor muerto-, si te pones limites a lo que puedes hacer físicamente, mentalmente o a cualquier cosa, esos límites se extenderán al resto de tu vida. Invadirán tu trabajo, tu moral, y todo tu ser. No existen los límite en nuestras vidas, existen obstáculos, pero estos no deben detenernos, siempre debemos ir más allá de ellos. Si terminan con nuestra vida: nos morimos, pero mientras estemos vivos, debemos superar los listones que tengamos delante.

martes, junio 01, 2010

CERRANDO PUERTAS, de Paulo Coelho

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir.

Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos... no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.

Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.

RECUERDOS. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. No podemos ser empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros.

Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.

Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte. Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal".

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas "por si acaso", nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

DEJARLO IR. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad.

Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante. Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.

Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres...Esa es la vida...

viernes, mayo 28, 2010

Hagamos un Inventario de las cosas perdidas


Inventario

Aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada perdida en la distancia; estaba casi ausente.

Pienso ahora que tal vez presentía que estaba vivinedo el último día de su vida.

Me aproximé y le dije: ¡Buenos días, abuelo!

Y él extendió su silencio. Me senté junto a su sillón. Luego de un instante, exclamó: -¡Hoy es día de inventario, hijo!

-¿Inventario?- pregunté sorprendido.

-Sí. ¡El inventario de las cosas perdidas! me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió:

-Del lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve el tiempo ni la voluntad suficiente para sobreponerme a mi inercia. Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en silencio durante cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo.

¿Sabes algo? -continuó el abuelo-También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar. ¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!

Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se humedecieron sus ojos. Y continuó:

-En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que sólo cuatro o cinco veces le dije "te amo".

Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojos me dijo:

-Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo.

Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido:

-¿Sabes qué he descubierto en estos días?

-¿Qué, abuelo?

Aguardó unos segundos y no contestó, sólo me interrogó nuevamente:

-¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?

La pregunta me volvió a sorprender y sólo atiné a decir con inseguridad:

-No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal. ¿Tener malos pensamientos, tal vez?

Movió su cara de lado a lado. Me miró intensamente, como remarcando el momento, y en tono grave y firme señaló:

-El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas, sin tener tiempo ya para recuperarlas.

Al día siguiente regresé temprano a casa, luego del entierro del abuelo, para realizar en forma urgente mi propio inventario de las cosas perdidas.

Procura no quedarte con las ganas de... de nada, antes de que sea demasiado tarde.

sábado, abril 10, 2010

Excelente película

Me encanta la emoción de ir al cine y descubrir que estoy "dentro" de la película, que formo parte de ella.

Me ha pasado cuando vi Moby Dick en una edad muy temprana, donde termine mojado por las salpicaduras de agua salada, o con el gusto a tener la piel empapada de "arena" cuando vi El Paciente Inglés, quizás la mejor película para mi gusto.

Notebook (El diario de Noha) logro hacerme vibrar de emoción nuevamente, revolviendome las entrañas con un hormigueo hermosamente estremecedor e inundandome con sentimientos que pensaba que ya no me correspondian poseer.

Me ilusiona pensar que me quedan muchas sesiones para disfrutar viendo esta película.

domingo, febrero 21, 2010

miércoles, febrero 03, 2010

Charles Chaplin y Joel Percy

Lo escribio el genial Charles Chaplin, pero he visto tantas versiones parecidas en Internet, que no sé cual es la original :

"Perdoné errores casi imperdonables.

Traté de sustituir a personas que más tarde supe que eran insustituibles

Y olvide a personas inolvidables…

Hice muchas cosas por impulso,

Me decepcioné con personas

Con las que nunca pensé decepcionarme,

Más también decepcione a alguien...

Abracé para proteger,

Me reí cuando no debía hacerlo,

Hice amigos eternos,

Amé y fui amado,

Pero también...fui rechazado,

En ocasiones fui amado y no supe corresponder.

Grité y salté de tanta felicidad,

viví de amor e hice juramentos eternos,

Pero también “rompí lo dicho” en varias ocasiones!!!

He llorado escuchando música y viendo fotos,

Llame sólo para escuchar de nuevo una voz,

Ya me enamoré por una sonrisa,

Llegué a pensar que iba a morir de tanta nostalgia.

Tuve miedo de perder a alguien muy especial

(Y terminé perdiéndole) ¡Pero sobreviví!

Y aún estoy aquí.

Yo no pase solamente por la vida… y tú tampoco deberías pasar: ¡ Vívela !

Bueno es ir a la batalla con determinación...

Abrazar la vida y vivir con pasión,

Perder con clase y vencer con osadía,

Porque el mundo pertenece a quien se atreve

Y... ¡La vida es muy valiosa, como para que la tratemos displicentemente !..."

Joel Percy también tiene su aportación de belleza, que no me hubiera importado que se me hubiera ocurrido a mí escribirlo (pincha el link)

http://www.youtube.com/watch?v=EuTysk8sihc

miércoles, enero 06, 2010

El mejor video


Este video lo realizó en 1999 la compañía farmacéutica Sanofi Aventis, basado en un ensayo que trata sobre consejos para vivir una vida plena (originalmente escrito en 1997 por Mary Schmich, periodista de el Chicago Tribune). Es un poco largo quizás, pero lo considero de lo mejor que he visto http://www.youtube.com/watch?v=YDRId6QmNTA
A continuación les adjunto el diálogo. No sustituye al video, al que insisto, que lo considero muy bueno.

Usa protector solar.
Si pudiera ofrecerles un solo consejo para el futuro, sería el uso del protector solar. Sus beneficios a largo plazo se han demostrado científicamente, El resto de mis consejos están basados sólo en mi propia experiencia. Se los daré ahora.
Disfruta del poder y la belleza de tu juventud. No importa…
Nunca entenderás el poder de la belleza de tu juventud hasta que se haya ido. Pero créeme, en 20 años verás atrás a través de las fotos y comprenderás de una forma que no puedes hacerlo ahora cuantas posibilidades se te abrieron y lo fabuloso que te veías.
No estás tan gordo como piensas.
No te preocupes por el futuro. O preocúpate, pero debes saber que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de algebra mientras masticas goma de mascar. Los problemas que realmente son importantes en tu vida nunca pasarán por tu mente, tipo aquellos que no se te ocurrirían a las 4 de la tarde de un martes sin nada que
hacer.
Haz todos los días algo que te asuste.
Canta.
No trates los sentimientos de los demás de forma irresponsable.
No toleres a aquellos que tratan irresponsablemente tus sentimientos.
Relájate.
No pierdas tu tiempo en celos.
A veces ganarás, a veces perderás. La carrera es larga y al final tienes que contar contigo mismo.
Recuerda los halagos que recibes. Olvida los insultos. (Si alguien logra tener éxito haciendo esto, que me diga como).

Guarda tus viejas cartas de amor. Deshazte de tus viejos estados de cuenta bancarios.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes que hacer con tu vida. Las personas más interesantes que he conocido, no sabían a los 22 que hacer con sus vidas. Algunas de las personas más interesantes de 40 años que conozco aún no saben qué hacer.
Consume bastante calcio.
Se amable con tus rodillas. Sentirás su falta cuando no te funcionen más.
Tal vez te casarás, tal vez no.
Tal vez tendrás hijos, tal vez no.
Tal vez te divorcies a los 40.
Tal vez bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas.
No importa lo que hagas, no te enorgullezcas demasiado, ni te critiques tanto. Tus opciones tienen 50% de ser acertadas, como la de todos los demás.
Disfruta tu cuerpo.
Úsalo de todas las formas que puedas.
No temas lo que otras personas piensen.
Es el más grande instrumento que tendrás jamás.
Baila, Aún si el único lugar que tengas para hacerlo sea tu sala.
Lee todas las indicaciones, aún si no las sigues. No leas revistas de belleza. Sólo te harán sentir feo(a).
Conoce a tus padres. No sabes la falta que te harán cuando ya no estén.
Se amable con tus hermanos. Ellos son tu mejor enlace con tu pasado, y las personas que más estarán contigo en el futuro. Entiende que los amigos van y vienen, pero hay un puñado de ellos que debes cuidar con cariño.
Trabaja duro para superar los obstáculos geográficos y los de la vida, porque cuando más viejo te pongas, más necesitarás a las personas que conociste en tu juventud.
Vive en Nueva York alguna vez.
Pero múdate antes que te vuelvas muy duro.
Vive en California del Norte alguna vez.
Pero múdate antes que te vuelvas muy suave.
Viaja.
Acepta que hay ciertas verdades eternas. Los precios van a subir, los políticos son mujeriegos, y tú también vas a envejecer. Y cuando haya sucedido, vas a fantasear que cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran nobles y los niños respetaban a sus mayores.
Respeta a tus mayores.
No esperes que alguien te ayude. Tal vez tengas un fondo fiduciario. Tal vez tengas un(a) esposo(a) rica. Pero nunca sabrás cuando puede desaparecer.
No arruines mucho tu cabello, o con el tiempo cuando tengas 40, parecerás de 85.
Se cuidadoso con los consejos que recibes. Pero se paciente con los que te los dan. Aconsejar es una forma de nostalgia. Darlos es una manera de pescar el pasado, limpiarlo, esconder las partes feas y reciclarlo por un precio mayor del que vale.
Pero confía en mí en lo del protector solar….

lunes, enero 04, 2010

Matemos nuestros miedos

Dice la doctora Elisabeth Kübler-Ross, con una prestigiosa vida profesional dedicada a los cuidados paliativos, habla de que es una constante en los últimos momentos de la vida, arrepentirnos de no haber vivido la vida con más intensidad, de no haber arriesgado más.

Alex Rovira en su libro "La buena crisis" dice que esto debería hacernos meditar ahora que nos sobreviene la crisis, podemos aprender de ella y comenzar a vivir. Incluso si no llegamos a nuestros objetivos, el coraje devendrá un sentimiento de satisfacción y orgullo por haberlo intentado.

El miedo a perder, ya nos hace perder, nos hace seguidores de la falsa economía que consiste en guardar la fruta hasta que se pudre y no quiere que sea saboreada.

Nos paralizamos, pausamos nuestras decisiones. Aturdidos, nos presionamos de manera conformistas, para no coger el toro por los cuernos, no asumimos riesgos. Vivir el MIENTRAS TANTO ES UN NO VIVIR, pulsamos la tecla “standby” pausando nuestro ciclo vital obligándonos a vivir a medio gas, nos convertimos en meros pasajeros en lugar de disfrutar siendo parte de la tripulación de nuestro barco. El placer esta en el viaje, no en la llegada. Solamente me puedo arrepentir de lo que no he hecho. Ni siquiera debemos intentar las cosas -como le decía el Jedi a Lucas Skywalker- así le proporcionamos la oportunidad a nuestra mente de conformarse con algo menor que el éxito.

Nos transmiten demasiados miedos a lo largo de nuestra vida y lo peor es que los aceptamos resignadamente sin siquiera asumir la valentía suficiente y el coraje necesario para superarlos. Cualquier cosa que emprendamos, habrá alguien dispuesto a decirnos que es imposible, no debemos escucharlo y continuar nuestro camino hacia la cumbre.

No debemos esperar para arrepentirnos cuando estemos viviendo el balance de nuestra vida, hagámoslo ahora y modifiquemos la ruta, estamos a tiempo.